Tus emociones están alborotadas, pero no las muestras. Eso provoca que nadie te pueda ayudar. Habla y desahógate. Si no lo haces, esas emociones se quedarán dentro y terminarán por provocarte enfermedades. No te encierres en tu caparazón. Al mismo tiempo vigila a tu alrrededor si no hya algo que se está pasando por alto. La luna siempre tiene dos caras.

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